Hay momentos en los que lo único que apetece es bajar el ritmo. Caminar sin mirar el reloj, desayunar al aire libre, respirar profundamente y dejar que sea el paisaje quien marque el ritmo del día.
Girona es uno de los mejores lugares para hacerlo. La combinación de la Costa Brava, el Pirineo y el interior permite vivir unas vacaciones tranquilas rodeadas de naturaleza, pueblos con encanto y experiencias auténticas.
Si buscas una escapada para desconectar, aquí encontrarás calas escondidas, caminos entre bosques, rutas en bicicleta, pueblos medievales y campings donde despertarte con el canto de los pájaros en lugar del ruido de la ciudad.
Porque, a veces, el mejor plan es no tener ningún plan.

No todas las vacaciones consisten en llenar la agenda de actividades. Cada vez más personas buscan otra forma de viajar: descubrir un territorio sin prisas, conectar con la naturaleza y disfrutar de los pequeños momentos.
Este es el espíritu del turismo slow, una forma de entender los viajes que prioriza la calidad por encima de la cantidad. Más tiempo para caminar, para contemplar un paisaje, para conversar con la gente del territorio o para saborear la gastronomía local.
La Costa Brava y el Pirineo de Girona son ideales para vivir este tipo de escapadas gracias a su gran diversidad de paisajes. En menos de una hora puedes pasar de una cala tranquila al pie de un acantilado a un bosque de hayas, un pueblo medieval o un valle pirenaico.
Hay pocas maneras tan agradables de descubrir la Costa Brava como caminando.
El Camino de Ronda recorre buena parte del litoral gerundense y permite enlazar calas, miradores y pequeños pueblos marineros a través de senderos junto al mar.
Tramos como S’Agaró – Sa Conca, Calella de Palafrugell – Llafranc o Roses – Cala Montjoi invitan a caminar a tu ritmo, deteniéndote cuando el paisaje te lo pida.
No es necesario completar grandes recorridos. A veces, solo una hora de caminata es suficiente para reconectar.
Una escapada tranquila también pasa por perderse entre calles empedradas.
Pals, Peratallada, Monells, Beget, Santa Pau o Cadaqués son algunos de los pueblos con más encanto de Girona para disfrutar de una escapada tranquila. Pasear por sus calles, entrar en un pequeño comercio o sentarse en una terraza es una forma diferente de conocer el territorio.
Son lugares que invitan a alargar las horas sin necesidad de correr.

Las Vías Verdes de Girona ofrecen una forma cómoda y sostenible de descubrir el paisaje.
Aprovechando antiguos trazados ferroviarios, estas rutas atraviesan bosques, campos, pueblos y espacios naturales con desniveles suaves, ideales tanto para familias como para quienes simplemente quieren disfrutar de un paseo tranquilo.
La Vía Verde del Carrilet, entre Olot y Girona, es una de las más conocidas y permite descubrir algunos de los paisajes más característicos de la Garrotxa y la Vall d’en Bas.

La Costa Brava es conocida por sus playas, pero también esconde pequeñas calas donde todavía es posible disfrutar del mar con calma.
Llegar caminando, escuchar solo las olas y bañarse en aguas transparentes forma parte de esos pequeños placeres que hacen especial una escapada.
Si vas a primera hora de la mañana o fuera de los meses de máxima afluencia, la sensación de tranquilidad es todavía mayor.
Cuando el calor aprieta, la montaña se convierte en un refugio natural.
El Pirineo de Girona ofrece bosques, ríos, prados alpinos y pueblos donde el ritmo es completamente diferente.
Puedes dedicar el día a hacer una excursión tranquila, descubrir pequeñas iglesias románicas, pasear por las calles de Camprodon o simplemente leer un libro bajo la sombra de los árboles.
A veces, descansar también es una actividad.

Las vacaciones también se recuerdan por los sabores. Mercados locales, pequeños productores, restaurantes de cocina tradicional, bodegas o queserías permiten descubrir Girona desde otra perspectiva.
En el Empordà, el vino forma parte del paisaje. En la Garrotxa, la gastronomía está estrechamente vinculada al producto local y de temporada.
Tomarse el tiempo para disfrutar de una buena comida también forma parte del viaje.
Una escapada tranquila no depende solo del destino, sino también del alojamiento.
Dormir rodeado de naturaleza, desayunar al aire libre o terminar el día contemplando la puesta de sol desde la parcela o la terraza de un bungalow transforma completamente la experiencia.
Por eso, los campings de Girona son el punto de partida ideal para descubrir el territorio sin prisas.
Muchos se encuentran junto al mar, rodeados de bosques o muy cerca de los principales espacios naturales, lo que permite combinar días de relax con pequeñas excursiones, gastronomía y actividades al aire libre.
Cada persona entiende las vacaciones tranquilas de una manera diferente. Para algunas es despertarse frente al mar; para otras, perderse entre bosques, disfrutar de un tratamiento de bienestar o descubrir el territorio a través de la gastronomía.
Para facilitarte la elección, los Campings de Girona cuentan con diferentes sellos que te ayudan a encontrar la experiencia que mejor encaja con tu estilo de viaje.
Si lo que buscas es desconectar de verdad, los campings con el sello Pure Camping son una excelente opción.
Se trata de campings de dimensiones más reducidas, donde la tranquilidad, la naturaleza y la esencia de la acampada son los grandes protagonistas. Con una capacidad limitada, ofrecen espacios pensados para disfrutar del silencio, la intimidad y de un ritmo mucho más pausado.
Aquí, cada detalle invita a detenerse: desde zonas de descanso al aire libre hasta una apuesta por la gastronomía local y una forma de entender las vacaciones más cercana al turismo slow.
Para quienes quieren reconectar con la naturaleza y disfrutar de cada momento sin prisas, los campings Pure Camping son el punto de partida ideal.
Si para ti desconectar significa bajar el ritmo, descansar y dedicarte tiempo, los campings con el sello Wellness son una opción ideal.
En estos establecimientos encontrarás espacios pensados para el bienestar, donde el relax y la naturaleza se complementan para convertir las vacaciones en una oportunidad para reconectar contigo mismo.
A veces, el mejor recuerdo de un viaje no es una fotografía, sino la sensación de calma con la que vuelves a casa.

Una escapada tranquila también puede ser una escapada gastronómica.
Los campings con el sello Land of Wines son un excelente punto de partida para descubrir los vinos de la DO Empordà, visitar bodegas, conocer productores locales y disfrutar de un paisaje modelado durante siglos por el cultivo de la vid.
Una forma pausada de conocer el territorio, dejando que cada copa cuente una parte de su historia.
Si buscas una forma de viajar más consciente, fíjate en los campings con el sello Green Life.
Este distintivo identifica los campings que trabajan para hacer un uso más eficiente de los recursos naturales, promover buenas prácticas ambientales y fomentar una relación más respetuosa con el entorno.
Elegir un camping con este sello es una forma sencilla de contribuir a preservar los paisajes que han hecho de la Costa Brava y el Pirineo de Girona un destino único.
La tranquilidad también tiene calendario.
Si prefieres evitar las aglomeraciones, los campings con el sello Open 365 te permiten descubrir Girona durante todo el año.
La primavera y el otoño son especialmente agradables para pasear por el Camino de Ronda, recorrer las Vías Verdes, visitar pueblos medievales o disfrutar de la gastronomía local con un ritmo mucho más pausado.
Para muchas personas, son las estaciones ideales para vivir unas vacaciones tranquilas.

No hay una única forma de desconectar. Para algunas personas es caminar junto al mar mientras el sol sale sobre el Mediterráneo. Para otras es respirar el aire fresco del Pirineo, descubrir un pequeño pueblo con encanto, leer bajo la sombra de un bosque o compartir una copa de vino al atardecer.
Girona ofrece infinidad de rincones donde las prisas desaparecen y cada día se vive con otra mirada. Y los Campings de Girona son el mejor punto de partida para descubrirlos.
Ya sea frente al mar o rodeado de montañas, alojarte en un camping te permite vivir el territorio desde dentro, con la libertad de decidir qué quieres hacer… o simplemente de no hacer nada.
Porque, a menudo, lo que recordamos no es todo lo que hemos hecho, sino cómo nos hemos sentido mientras lo vivíamos.
La primavera y el otoño son ideales para evitar las aglomeraciones y disfrutar de temperaturas suaves. Aun así, el verano también ofrece muchos espacios tranquilos, especialmente en el Pirineo y en las zonas de interior.
Los tramos del Camino de Ronda, las calas accesibles a pie, los pequeños pueblos marineros y algunos espacios naturales permiten descubrir una Costa Brava más pausada, sobre todo si se visitan a primera hora de la mañana o fuera de la temporada alta.
Depende de lo que busques. Los campings con sellos como Pure Camping, Wellness, Green Life, Land of Wines o Open 365 ofrecen experiencias pensadas para quienes quieren desconectar, disfrutar de la naturaleza y descubrir el territorio con calma.
Sí. Una de las grandes singularidades de Girona es la proximidad entre la Costa Brava, el interior y el Pirineo, que permite combinar playas, pueblos con encanto y paisajes de montaña en un mismo viaje.
Porque permite estar en contacto directo con la naturaleza, reducir el ritmo del día a día y descubrir el territorio desde un entorno tranquilo, con la libertad de organizar cada jornada a tu aire.